¡Aprender a vivir en el aquí y ahora, en estos tiempos que vivimos de tantos cambios y de incertidumbre en el que estamos inmersos, creo que es lo mejor que nos puede pasar.
A principios de este año me propuse trabajar mucho más sobre mi auto – educación y mi actitud frente a las diferentes circunstancias que me iba presentando la vida. Y como cualquier propósito creemos que si no le estamos un poco encima, se empieza a desvanecer. Por lo que te digo que nada que ver.
Las declaraciones tienen muchísimo poder, mucho más del que nos podemos imaginar
Yo estaba convencida que no estaba logrando nada, hasta hace unas semanas atrás, puesto que lo que más anhelaba conquistar en mi auto – educación, era tener una vida mucho más saludable, para ser cada día mucho más coherente con lo que quiero transmitir.
Hasta que de repente fue como que todo a mi alrededor se iluminó…
Pude gritar un muy fuerte ¡Basta! a la comida chatarra, a las gaseosas y al gluten. Con mucha determinación.
¿Qué fue lo que pasó entonces? ¿Fue magia?
No, ni ahí, fue un proceso de aprendizaje inconsciente.
Hace unos meses me inscribí en un curso de Mindfulness (Significa aprender a vivir en el AQUÍ Y AHORA), si bien creía que me iba a hacer muy bien a mí, lo adquirí principalmente por que ofrecían la maestría y esto me entusiasmó más para poder sumarle algo de mayor valor a mis clientes.
Ahora en este camino de AUTO – EDUCACIÓN, aprendí que SE HACE CAMINO AL ANDAR, siendo ALUMNO, para poder ser MAESTRO.
A propósito ¿Sabías que la palabra alumno, significa SIN LUZ? de ahí viene el primer paso en el aprendizaje, en el que algo se ilumine, es ese darse cuenta.
Entonces ahora que estoy dando estos pasos hacia una de mis mayores reinvenciones, me propongo decirme SOLO POR HOY, y al llegar la noche premiarme por el logro obtenido.
¿Cómo premiarnos? Si, premiarnos… Por que, eso que alguna vez nos hicieron creer entre prohibido y permitido, no tiene cabida en nuestro cerebro.
El cerebro se pone en caprichoso, cada vez que le nombramos la palabra permitido, por que inconscientemente nos está diciendo que existe algo prohibido.
¿Y con que cosas te podés premiar?, puede ser un postre bajo en calorías, un baño de inmersión con algunos aceites esenciales, una salida al patio de tu casa y quedarte un rato contemplando las estrellas, una película, un juego en familia o lo que vos creas que te hace bien, sin salirte del objetivo planteado.
La vida nos da muchas formas, para disfrutarla, está en vos, en mí, el poder identificarlas, para luego seguir manteniendo el foco hacia nuestros objetivos.
Por eso, viví el momento y buscá ese sano equilibrio entre formación, educación y experiencia o tu camino recorrido, como me gusta llamar a esa experiencia de vida a mí.